
Ni Una Menos Catamarca: “Acá estamos, con memoria, lucha y organización”
El 3 de junio no es una efeméride, sino una herida abierta.
A diez años del primer grito colectivo de Ni Una Menos, la organización local reafirmó su presencia en las calles y su compromiso con la lucha contra la violencia de género, la desigualdad y la vulneración de derechos. En un contexto social y político atravesado por el ajuste económico y el desmantelamiento de políticas públicas, el colectivo expresó: “Acá estamos. No tenemos miedo”.
En lo que va de 2025, Argentina contabiliza 103 femicidios, de los cuales 4 ocurrieron en Catamarca, según datos difundidos por el movimiento. “Las comisarías y unidades judiciales siguen abarrotadas y sin respuestas eficaces”, denuncian.
Desde Ni Una Menos Catamarca vinculan la violencia con el contexto socioeconómico actual: “El modelo económico del Gobierno Nacional nos quiere pobres, endeudadas y vulnerables. La violencia se recrudece en nuestras casas, trabajos y en discursos que buscan cancelar nuestra identidad y existencia”.
El caso de Alicia Suárez, asesinada por su pareja luego de múltiples vulneraciones estatales, fue mencionado como ejemplo del abandono sistemático: “Eso no es libertad. Nosotres luchamos por la libertad desde hace años, desde la visibilidad, la militancia y la organización”.
Reivindicación de derechos y rechazo al ajuste
El comunicado cuestiona los recortes en áreas sensibles como salud, educación y programas de prevención de violencias. “Ajustan nuestra salud, recortando anticonceptivos, tratamientos contra el VIH y la IVE. Nos quieren sacar de la agenda pública, pero somos la agenda pública”, afirmaron.
También exigieron el cumplimiento efectivo de las leyes vigentes por parte de los gobiernos nacional y provincial, y alertaron sobre los efectos del desfinanciamiento de políticas de género y diversidad.
Contra el genocidio travesti-trans y los crímenes de odio
El colectivo reclamó la aprobación urgente de la Ley Integral Trans, al tiempo que recordó que Catamarca suma 13 crímenes de odio sin resolución. Nombraron particularmente el caso de Rubén Maturano Olmos, a quien consideran víctima de un crimen de odio motivado por su orientación sexual.
“La violencia de las palabras antecede a la violencia de los hechos”, sostienen, y exigen que provincia y municipios garanticen políticas públicas inclusivas y con perspectiva de derechos.
Un grito que sigue vivo
El 3 de junio no es una efeméride, sino una herida abierta. “Por eso hoy salimos otra vez a la calle, como hace diez años, porque tenemos memoria”, manifestaron.
“¿Nos quieren hablar de libertad quienes niegan la dictadura? Somos parte de un pueblo con memoria, que lucha, baila y brilla. Que cuida, enseña, siembra, sostiene y se organiza. Porque juntas y juntes somos más fuertes, y el miedo cambia de bando.”
Una consigna que no se apaga
Con un llamado a la unidad y la resistencia frente a las injusticias, el comunicado cierra con el lema que desde hace una década moviliza a miles en todo el país:
Acá estuvimos. Acá estamos. Acá estaremos. Con orgullo: NI UNA MENOS.