
Empresarios del transporte piden llevar el boleto a $1.750
El planteo contempla un aumento cercano al 40%; el Gobierno definirá la próxima semana.
En el marco del proceso de reestructuración del sistema de transporte público, empresarios del sector plantearon al Gobierno provincial la necesidad de elevar el precio del boleto mínimo a unos $1.750, lo que implicaría un incremento cercano al 40% respecto de la tarifa actual.
El planteo se realizó durante una reunión encabezada por el ministro de Integración Regional, Logística y Transporte, Lucas Poliche, y el secretario del área, Lucas Stampfli, con representantes de las empresas prestatarias del servicio.
Según explicó Stampfli, el pedido responde al fuerte aumento de los costos operativos que enfrentan las compañías. “Los empresarios están preocupados por el incremento muy grande en los costos”, señaló, y detalló que la actualización podría concretarse tanto a través de una suba del boleto como mediante un mayor nivel de subsidios estatales.
En ese sentido, el funcionario remarcó que la tarifa final depende de múltiples variables, como la estructura de costos, la cantidad de pasajeros y las compensaciones que aporta el Estado. “A medida que el Estado pueda hacer un esfuerzo mayor en subsidios, el boleto no va a aumentar tanto”, indicó.
El Gobierno prevé definir la próxima semana el esquema de financiamiento del sistema, precisando cuánto aportará el Estado y cuál será el impacto en el bolsillo de los usuarios. También se anticipó que las empresas deberán asumir compromisos en el marco de una reorganización del servicio.
Entre los cambios en análisis se encuentran modificaciones en recorridos y frecuencias, con el objetivo de corregir superposiciones de líneas en algunas zonas del Valle Central y mejorar la eficiencia general del sistema. Desde la Secretaría de Transporte señalaron que el crecimiento urbano de los últimos años generó distorsiones que ahora buscan ser reordenadas.
Las autoridades adelantaron que en el corto plazo podría haber definiciones tanto en materia tarifaria como en la planificación del servicio, en un contexto de tensión entre la sostenibilidad del sistema y el impacto económico sobre los usuarios.