
Diablillos: Catamarca retoma protagonismo en un proyecto estratégico
El acuerdo con Salta busca ordenar una zona en disputa y garantiza participación provincial tras años de exclusión.
El exministro de Minería de Catamarca y actual director de Yacimientos Mineros de Agua de Dionisio (YMAD), Marcelo Murúa, defendió el acuerdo por el proyecto Diablillos-Plata y rechazó las críticas sobre una supuesta pérdida de soberanía territorial.
En declaraciones al programa Minería Federal, el funcionario aseguró que el convenio con Salta no implica ceder territorio, sino regularizar una situación histórica en una zona cuyos límites no están plenamente definidos. Según explicó, el área en conflicto pasa ahora a ser una zona de cooperación que permite avanzar con inversiones sin disputas jurisdiccionales.
Murúa subrayó que el proyecto tiene casi dos décadas de desarrollo, principalmente del lado salteño, sin participación efectiva de Catamarca. “Hoy lo que estamos haciendo es recuperar el 50% que le corresponde a la provincia”, afirmó.
También señaló que durante años Catamarca quedó al margen por decisiones judiciales que eximieron a la empresa de cumplir con obligaciones mineras y ambientales en su territorio. Esa situación comenzó a revertirse en 2021, cuando la autoridad minera pasó del ámbito judicial al administrativo, permitiendo avanzar con la regularización.
El funcionario destacó además que el acuerdo aporta previsibilidad al sector al evitar la doble imposición de regalías y tributos, uno de los principales obstáculos para la inversión en zonas con superposición de jurisdicciones.
En paralelo, valoró el nuevo rol de YMAD, que ahora cuenta con mayoría de representantes designados por la provincia, lo que le otorga a Catamarca el control operativo de la empresa.
De cara al futuro, adelantó que se impulsará una planificación minera a largo plazo, con foco en el desarrollo de activos propios como Farallón Negro, donde se prevén inversiones en infraestructura, mejoras laborales y nuevas campañas de exploración.
“El desafío es sostener una política minera estable y previsible en el tiempo”, concluyó.