
Del Facebook al abrazo: el Club Amigos Más 40 convirtió la Fiesta del Poncho en una celebración de la amistad
La reunión coincidió además con los festejos por el Día del Amigo, lo que le dio un significado especial al reencuentro.
Lo que comenzó como un grupo en las redes sociales hoy reúne a miles de personas de distintos puntos del país y del exterior. La Fiesta Nacional e Internacional del Poncho fue la excusa perfecta para volver a encontrarse en Catamarca y demostrar que los vínculos nacidos en la virtualidad también pueden convertirse en amistades verdaderas.
La Fiesta Nacional e Internacional del Poncho volvió a ser mucho más que un encuentro con la cultura, la música y las artesanías. Para los integrantes del Club Amigos Más 40, el tradicional evento catamarqueño fue la oportunidad ideal para reencontrarse, compartir abrazos y seguir fortaleciendo una amistad que nació hace años en Facebook y que, con el paso del tiempo, logró trascender la pantalla.
La historia del grupo comenzó hace unos años, cuando estaban de moda los grupos "materos" en las redes sociales. Fue entonces cuando el catamarqueño Jorge Romero, junto a otros amigos, decidió crear un espacio diferente, donde el objetivo principal fuera hacer amistades, conversar y acompañarse mutuamente. Hoy, aquella iniciativa reúne a cerca de 7.000 integrantes de distintas provincias argentinas y también de países como Uruguay, Paraguay, Chile, México, Venezuela y España.
"La idea era transformar una amistad virtual en una amistad real, y eso fue exactamente lo que pasó", expresó Romero. "Nos cuidamos, nos acompañamos y terminamos formando una gran familia, aun viviendo a miles de kilómetros de distancia".
Desde Zapala, Neuquén, llegó nuevamente Marina Quiroz, una de las administradoras del grupo, quien regresó por segundo año consecutivo a Catamarca para participar del encuentro.
"Para la amistad no existen los kilómetros", aseguró emocionada. "Uno viene por la Fiesta del Poncho, pero termina volviendo por los amigos. Catamarca ya ocupa un lugar muy especial en mi corazón".
Marina explicó que el Club Amigos Más 40 no nació como un espacio para buscar pareja, sino para generar vínculos sinceros entre personas que comparten valores y ganas de acompañarse. "Muchas veces se cree que los grupos de Facebook tienen otro objetivo, pero acá lo único que buscamos es amistad. Hay personas que viven solas y un simple mensaje de 'buen día' puede cambiarles el ánimo. Cuando alguno atraviesa un momento difícil, siempre hay alguien del otro lado dispuesto a escuchar y contener".
También destacó que el grupo cuida especialmente el clima de convivencia. "No permitimos discusiones de política ni de religión. Queremos que sea un espacio tranquilo, de respeto y de entretenimiento, donde todos se sientan cómodos".
Durante el encuentro participaron, además de Jorge Romero y Marina Quiroz, Patricia Moreno, de Tinogasta; Jorge Raúl Lucero, de Mercedes; y Carlos y Nilda Ayala, matrimonio de origen uruguayo radicado en Buenos Aires. En Catamarca fueron recibidos por integrantes locales del grupo, entre ellos Marisol Solobaga, Miriam Castillo e Ileana López González, quienes compartieron recorridos por el Predio Ferial, peñas, paseos y largas charlas.
La visita coincidió además con un Día del Amigo muy especial, lo que le dio un significado aún más profundo al encuentro. La Fiesta del Poncho fue la excusa para reunirse, pero los verdaderos protagonistas fueron los abrazos, las anécdotas, las risas y la emoción de ponerle rostro y presencia a amistades que nacieron detrás de una pantalla.
Otro de los momentos más emotivos se vivió al compartir la definición de la Selección Argentina. Más allá de las nacionalidades, todos alentaron juntos. Incluso Carlos y Nilda Ayala, uruguayos de nacimiento, se pusieron la camiseta argentina y acompañaron el festejo, en una imagen que reflejó el espíritu del grupo: la amistad por encima de cualquier frontera.
En tiempos en los que muchas veces se cuestiona el impacto de las redes sociales, el Club Amigos Más 40 demuestra que también pueden convertirse en una herramienta para construir relaciones auténticas. Lo que empezó con un comentario en Facebook hoy es una comunidad donde la solidaridad, el respeto y el afecto son los verdaderos protagonistas, y donde cada encuentro confirma que algunas amistades, aunque nazcan en la virtualidad, pueden sentirse como si existieran desde toda la vida.