
“La violencia fractura la vida de una persona”
Se desarrolló la Segunda Jornada del Consejo Provincial para la Erradicación y Prevención de la Violencia Intrafamiliar y de Género.
Con gran concurrencia, en el Cine Teatro Catamarca, se llevó a cabo la Segunda Jornada “Generando Espacios de Prevención” del Consejo Provincial para la Erradicación y Prevención de la Violencia Intrafamiliar y de Género.
Este organismo está integrado por varias áreas de la Provincia: los Ministerios de Salud y Seguridad, la Dirección Provincial de Derechos Humanos, referentes de Poder Judicial y del Poder Legislativo, Asociaciones Civiles y ONG y la Comisión de Género y Derechos Humanos de la Asesoría General de Gobierno, representada por las abogadas Natalí Ramos Ávila, Bianca Ferreyra, Soledad Edelwis Perea y Julia Ibarra Rojas.
La jornada contó con la disertación de la psicóloga del Equipo Interdisciplinario del área de Asistencia de la Víctima de la Dirección Provincial de Derechos Humanos y miembro del Consejo Federal de Oficinas de Asistencia a la Víctima del Delito de la República Argentina, la Lic. Liliana Elena Rodríguez y de la Dra. María Eugenia del Campo, referente de la Fundación Centro de Estudios de Género (CEGEN).
La psicóloga Rodríguez abordó sobre las consecuencias de la violencia intrafamiliar en la vida escolar. La profesional destacó que la escuela es el principal lugar de sociabilización de niños y niñas. La violencia suele causar daño individual, familiar y social. “Las relaciones de violencia son abuso de poder. El delito y la violencia fracturan la vida de una persona; generan sentimientos de inseguridad y vulnerabilidad”, explicó.
La especialista puso énfasis en los distintos tipos de violencia y sobre los mitos relacionados con la violencia intrafamiliar. A la vez, advirtió que en este ámbito, tanto niños, niñas y adolescentes como personas adultas mayores (ambos grupos socialmente vulnerables) suelen ser las víctimas indirectas.
Al mismo tiempo, señaló que si bien no hay indicadores específicos, la violencia intrafamiliar genera dificultades en los procesos escolares de niños y niñas. Estos pueden ser el aislamiento, agresividad o pasividad o ausentismo escolar reiterados, entre algunas posibilidades. En cuanto a adolescentes, advirtió sobre la entrada en conflictos con la Ley Penal, fugas de hogar, consumo problemático de drogas y otras sustancias y promiscuidad.
“Los niños también son víctimas de la violencia y son dañados por la violencia”, sostuvo. En este sentido, señaló que algunas familias donde se viven situaciones de violencia, los chicos naturalizan a la violencia como una forma para relacionarse.
A su turno, la Dra. del Campo puso énfasis en la discriminación por cuestiones de género que causan oportunidades diferentes para hombres y mujeres. Al respecto, destacó la lucha de los movimientos de mujeres. “La discriminación hacia los grupos vulnerables generan violencia. La violencia contra la mujer es un problema social y complejo, del que no se sale sola. No es fácil hacer una denuncia. La mujer debe estar preparada. Del círculo de la violencia es muy difícil salir porque la víctima transita un proceso. La escuela puede educar para construir relaciones sanas. La educación transforma a las sociedades”, consideró.
Finalizado el panel, se llevó a cabo una mesa redonda que contó con la participación de Patricia Ramos, secretaria de Violencia del Juzgado de Familia de Tercera Nominación; Federico Maturano, fiscal de Instrucción de Tercera Nominación; la comisaria Paola Baigorrí y la referente de la Asociación de Mujeres en Ayuda Mutua contra la Violencia (AMAM) Leonor Bracamonte. Los profesionales, cada uno desde su ámbito y de acuerdo con sus experiencias, respondieron las preguntas de los participantes, con relación a cómo intervenir en casos de violencia.